Unidad de Dificultades de Alimentación en el Niño Pequeño

Esta nueva unidad está dedicada exclusivamente a los niños con dificultades alimentarias, ofreciendo una atención personalizada enfocada en ayudar los niños desde su nacimiento hasta los seis años de vida. Estas dificultades pueden ser leves o llegar a constituir un verdadero trastorno de conducta alimentaria.
La alimentación es un proceso complejo que se inicia desde el nacimiento y está influenciado por factores biológicos, psicológicos y sociales tanto del niño como de sus cuidadores. Para que este proceso se desarrolle de forma satisfactoria es necesario un correcto funcionamiento de todos ellos. Si no es así podemos encontrar problemas con la alimentación a lo largo de toda la primera infancia.

¿A quién va dirigida esta unidad?
  • Bebés con dificultades para el establecimiento adecuado de las tomas: lactantes muy irritables, con mucho rechazo o que incluso solo comen dormidos.
  • Niños con dificultades en los cambios de alimentación: paso al biberón; inicio de la cuchara con las papillas y los purés; transicióna los alimentos sólidos.
  • Niños con alimentación muy selectiva.
  • Aquellos niños con conducta muy alterada durante la toma: llanto excesivo, ingesta muy escasa, vómitos provocados, rechazo marcado, duración excesiva.
¿Qué servicios ofrece?
  • Tratamiento médico especializado.
  • Tratamiento multidisciplinar. Trabajo en equipo.
  • Atención individualizada.
  • Seguimiento frecuente.
¿Por qué es una unidad multidisciplinar?

El manejo inicial de estas situaciones se suele realizar por parte de un pediatra, pero debe abordarse también desde un prisma mulitidisciplinar para conseguir un diagnóstico y tratamiento integrales. Por ese motivo es importante que intervengan también la figura del psicólogo y logopeda infantil.

Médico digestivo pediátrico:

  • Realiza la historia clínica y una exploración física completa, incluyendo valoración antropométrica y nutricional.
  • Solicita los estudios complementarios necesarios para descartar enfermedad orgánica y completar la valoración nutricional. Incluiría analítica de sangre con perfil nutricional en todos los pacientes. El resto de pruebas se solicitarán de manera individualizada.
  • Establece pautas iniciales de alimentación, adecua la dieta y realiza consejos nutricionales adaptados a cada caso.
  • Realiza una interconsulta con logopedia y psicología.
  • Seguimiento de evolución clínica, antropométrica y nutricional.
  • Cambio de pautas de alimentación y tratamiento cuando sea necesario.

Psicólogo clínico infantil:

  • Valora las dificultades de alimentación dentro del desarrollo global del niño.
  • Facilita el establecimiento de rutinas adecuadas a la edad del paciente.
  • Seguimiento terapéutico del niño y de la familia.

Logopeda especialista en alimentación:

  • Valora las estructuras y las funciones orofaciales implicadas en el proceso de la alimentación (respiración, succión, deglución, masticación) y si es necesario, inicia tratamiento mediante la aplicación de técnicas específicas.
  • Establece un programa terapéutico de intervención individualizada tanto en relación al niño como a la familia que llevará a cabo progresivamente y de manera muy secuenciada, tanto en las sesiones de tratamiento como para la aplicación en el domicilio.
  • En algunos casos propone el tratamiento en pequeños.